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lunes, 23 de noviembre de 2015

EL HOMBRECITO DE JENGIBRE (GALLETAS DE NAVIDAD IV)

CUENTO DEL HOMBRECITO DE JENGIBRE






Érase una vez una viejita y un viejito que vivian solos en una antigua casita  junto al camino.
   Un día, la viejita decidió, como sorpresa, cocinar algo especial.
   - Voy a hacer un hombrecito de jengibre - dijo.
   Entonces la viejita hizo una galleta de jengibre en forma de muñeco y la puso al horno. Pero pronto oyó una suave vocecita que gritaba:
   - ¡Déjenme salir! ¡Déjenme salir! -
La viejita se acercó al horno para escuchar mejor. Luego abrió la puerta del horno.
   ¡El hombrecito de jengibre salió de un salto! Atravesó la cocina a saltitos y corrió directo para afuera.
   El hombrecito ya estaba corriendo por el camino antes que los viejitos alcanzaran a salir de la casa. Ellos no podían correr tan rápido como él.
   - ¡Alto! Queremos comerte. ¡Alto hombrecito de jengibre! - gritaron sofocados.
   Pero el hombrecito de jengibre no hizo más que cantar;
   - ¡Corran, corran todo lo que puedan! ¡A mí no me podrán agarrar! ¡Soy el hombrecito de jengibre! -
  Pronto el hombrecito de jengibre se encontró con una vaca.
   -¡Alto hombrecito! - mugió la vaca. - Te ves muy sabroso. -
   Pero el hombrecito de jengibre simplemente se puso a correr más rápido, cantando:
   - ¡Corran, corran todo lo que puedan! ¡A mó no me podrán agarrar! ¡Soy el hombrecito de jengibre!
   Corría y corría la vaca, pero no pudo alcanzar al hombrecito de jengibre.
   Más allá se encontró con un caballo. - ¡Alto hombrecito! - relinchó el caballo.
   - Pareces ser muy sabroso, y tengo hambre. -
   Pero el hombrecito de jengibre simplemente se puso a correr más rápido.
   - Me escapé de unos viejos y de una vaca. - gritaba el hombrecito de jengibre, cantando a medida que corría:
   - ¡Corran, corran todo lo que puedan! ¡A mí no me podrán agarrar! ¡Soy el hombrecito de jengibre! -.
   El hombrecito de jengibre siguió corriendo, cada vez más lejos y cada vez más rápido. Se sentía feliz y orgulloso de su rapidez.


   Por fin se encontró con un zorro viejo y astuto. - ¡Alto! ¡Alto hombrecito! - le dijo el zorro, sonriendo burlón y lamiéndose los labios.
   - Quiero hablar contigo -.
   Pero el hombrecito de jengibre, ni se detuvo a escucharlo. Simplemente, cantó:
   - ¡Corran, corran todo lo que puedan! ¡A mí no me podrán agarrar! ¡Soy el hombrecito de jengibre! -.
   El zorro viejo y astuto sabía correr muy rápido y corrió tras él. Lo siguió todo el camino a través del bosque.
   No había pasado mucho tiempo, cuando llegaron a un río. El hombrecito de jengibre no sabía que hacer.

   El zorro viejo y astuto, no estaba muy lejos.
   - Yo te ayudaré - le dijo, sonriendo para sí. 
   - Si saltas a mi cola te llevaré hasta el otro lado. Eatarás seguro y seco -.
   Entonces el hombrecito saltó a la cola del zorro y el zorro atravesó el río nadando.
   Muy pronto el zorro le dijo: 
   - Pesas demasiado para llevarte en mi cola, salta a mi lomo -
El hombrecito de jengibre saltó al lomo del zorro.
   Muy pronto el zorro le dijo:
   - Pesas demasiado para llevarte en mi lomo ¿Por qué no saltas a mi hocico? -.
El hombrecito de jengibre saltó al hocico del zorro.
   Finalmente llegaron al otro lado del río. El zorro hizo la cabeza hacia atrás y lanzó hacia arriba al hombrecito de jengibre.
   Luego el hombrecito de jengibre cayó y el viejo zorro hizo ¡Crac! con los dientes.

   Y así terminó el hombrecito de jengibre.


Pero nuestra galletita fue mas lista y no se dejó engañar por el astuto zorro.

¡FELIZ NAVIDAD!

domingo, 8 de septiembre de 2013

NUEVOS CORTADORES GALLETAS SIRENITAS

En muchos correos nos pedíais cómo conseguir los cortadores que utilizamos para nuestras galletitas. Algunos sí eran un modelo comercializado como las familias, la "niña de las coletas" de Wilton, o los maravillosos cortadores de Ecrandal, pero la mayoría son diseños nuestros. Por fin, podemos compartirlos con todos vosotros.
De momento, nos han llegado las sirenitas, aunque esperamos que pronto lleguen otros.
¡Proyectos no nos faltan!.
Y animaos a mandarnos fotos de las galletitas que hagáis con ellos: ¡las compartimos en Facebook!.




 
 
 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


sábado, 20 de julio de 2013

GALLETAS DECORADAS DESDE EL MAR







Hoy os traemos estas galletas que nos evocan el la playa, el mar y el Mediterráneo.
Un mar cargado de historia. Ha sido reflejado en multitud de pinturas, poemas y canciones. Aún así, cada persona que dedica un poquito de su tiempo en su  contemplación descubre un vínculo particular con él.
Todavía en España es posible contemplar serenamente (o con bongos...) la puesta de sol, en esa costa cargada de historias de los que nos han precedido.
Para mí, Joan Manuel Serrat ha sido uno de los mejores que han expresado el sentimiento de aquellos que han nacido a la orilla de ese Mediterráneo tan "nuestro", y a la vez, tan universal.



 
 

 






 Quizá porque mi niñez
sigue jugando en tu playa,
y escondido tras las cañas

duerme mi primer amor,
llevo tu luz y tu olor
por donde quiera que vaya,

y amontonado en tu arena
guardo amor, juegos y penas.



 Yo,

que en la piel tengo el sabor
amargo del llanto eterno,
que han vertido en ti cien pueblos

de Algeciras a Estambul,
para que pintes de azul
sus largas noches de invierno.

A fuerza de desventuras,
tu alma es profunda y oscura.

A tus atardeceres rojos
se acostumbraron mis ojos
como el recodo al camino...

Soy cantor, soy embustero,
me gusta el juego y el vino,
Tengo alma de marinero...

¿Qué le voy a hacer, si yo
nací en el Mediterráneo?

Y te acercas, y te vas
después de besar mi aldea.
Jugando con la marea

te vas, pensando en volver.
Eres como una mujer
perfumadita de brea

que se añora y que se quiere
que se conoce y se teme.



Si fuera gallega, se diría que tengo "morriña"....

lunes, 15 de julio de 2013

GALLETITAS VINTAGE DE LA TATARABULITA EN LA PLAYA

En esta época de "tangas brasileños", sorprende las prendas que debían llevar nuestras tatarabuelas a la playa. Si navegas por google, encuentras estas imágenes de "las atrevidas señoritas", que sin mucho recato se disponían a disfrutar de la playa, la arena, y los deportes naúticos. Sinceramente, no creo que se pudieran bañar mucho, a riesgo de hundirse sin remedio por el peso de sus trajes de baño. Pero que bien hicieron abriendo el camino para las futuras "descocadas" bañistas de futuras generaciones.
Pues inspirándome en ellas y como  reconocimiento, nuestras dulces galletitas se han vestido para la ocasión. ¡FELIZ VERANITO!. 
Y no olvidéis poneros bastante protección solar, porque con los bañadores de ahora hay mucho más riesgo de quemarse.